El martes 12 volvió a la clínica, donde a las 20 le hicieron una tomografía que, según ellos, era necesaria para derivarla. Estando dentro del tomógrafo vomitó líquido, no pudo reaccionar y lo broncoaspiró.
Desde ese día dijeron que estaba en coma farmacológico. El viernes 15 por la tarde las hermanas y la mamá de Cinta exigieron que fuera trasladada a la ciudad de Córdoba.
Al día siguiente se arregló todo para el traslado en avión. Ese día el ni el doctor Soteras ni el dueño de la clínica estaban ahí para la derivación, por lo que ella ingresó al Sanatorio Mayo esa misma noche sin un mínimo informe.
En Córdoba comenzaron de cero y los médicos comprobaron que Cintia nunca estuvo en coma farmacológico, sino en coma profundo, y llegó a Córdoba prácticamente con muerte cerebral.
El lunes 25 a las 7.55 nuestra querida Cintia nos dejó. Se fue al cielo y nos queda el dolor inmenso de no poder abrazarla y una impotencia terrible de no entender qué es lo que pasó.
Soledad Guardia, La Rioja
Fuente: Diario la Voz/ Córdoba


